Google
WWW Iglesia Cristiana El Remanente

Marzo 16 - Devocional: Vivencias

0 comentarios

“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”. 2 Corintios 3:18.

La vida cristiana es una carrera de resistencia más que de velocidad.

A través de los años he visto a muchos empezar en el camino del Señor a toda velocidad para verlos luego abandonar e irse al mundo otra vez.

También existen otros cristianos que para cuidar lo que tienen en Dios deciden no avanzar en su andar cristiano.

Son como lisiados espirituales que nunca han avanzado en las cosas del Señor.

Si bien no debemos correr a toda velocidad en la vida cristiana.

Sí, debemos avanzar y crecer, paso a paso, para agradar a nuestro Dios.

El pasaje de hoy habla de ser transformados o cambiados para mejor.

La vida cristiana está compuesta de escalones que debemos subirlos y subirlos una y otra vez sin desmayar.

No hacerlo, implica quedarme estancado o retroceder.

¿Nuestro caminar con el Señor es el mismo desde hace un año atrás o hemos visto progreso espiritual?

Hay cristianos que cuentan sus experiencias del pasado como lo más importante que han vivido, pero ellos hoy no tienen nada para decir, pues han retrocedido espiritualmente.

En la vida cristiana no existe el “currículo personal” ni el “resume” donde valemos por la experiencia acumulada.

Somos ante Dios lo que somos hoy y ahora.

Por eso es bueno volver a preguntarnos…

¿Mi vida hoy y ahora está experimentando un verdadero crecimiento espiritual?

Amén.

Dios Te Bendiga.

Marzo 16 - Devocional: Tiempos Difíciles

0 comentarios

“Por causa de todos mis enemigos, soy el hazmerreír de mis vecinos; soy un espanto para mis amigos; de mí huyen los que me encuentran en la calle. Me han olvidado, como si hubiera muerto; soy como una vasija hecha pedazos”. Salmo 31:11, 12 NVI

A veces las pruebas a las cuales somos sometidos nos llevan a un estado tan deplorable que nos volvemos despreciables a los ojos de compañeros y amigos.

Todas las personas con quienes usualmente tenemos contacto nos evitan y nos sacan el cuerpo.

En estos momentos el desprecio se convierte en una vejación adicional a la prueba a la cual ya estamos siendo sometidos y nos sentimos como si ya hubiéramos llegado al final del camino.

A nuestro Señor Jesucristo le tocó pasar por una situación similar, por lo que él comprende perfectamente cuan mal nos sentimos y todo el malestar que nos agobia en tan difíciles momentos.

Por eso es que podemos acudir a él con toda confianza estando perfectamente convencidos de que él nos entenderá y nos dará la salida más adecuada a nuestras tribulaciones.

Él tiene el poder para resolver nuestra situación y la voluntad para hacerlo pronto.

Si estás en problemas ahora…

¿Y quién no lo está?

Acude a Jesucristo y tendrás la solución.

Amén.

Marzo 15 - Devocional: Vivencias

0 comentarios

“Si me amáis, guardad mis mandamientos”. Juan 14:15.

Con el paso del tiempo las palabras “cristiano”, “cristianismo”, han ido perdiendo su real significado.

En los tiempos de la iglesia primitiva bajo la persecución, llamarse cristiano podía costarle la vida a una persona.

Luego cuando se terminó el tiempo de persecución y hubo una fusión entre el estado y la iglesia, cualquier persona ya era considerada cristiana.

Esa perspectiva sigue vigente hoy también.

Si hacemos una encuesta y le preguntamos a la gente si es cristiana, la mayoría lo afirma.

Hoy se habla de naciones cristianas, organizaciones cristianas, que si las analizáramos y las hiciéramos atravesar a través del filtro de la palabra de Dios, no calificarían para ser llamadas de esa manera.

Por eso Jesús, en un momento determinado de su ministerio, al ver que la gente le seguía por el interés egoísta de ser saciados y sanados, pone las cosas en su lugar y dice con claridad que el cristiano verdadero es aquel que principalmente guarda los mandamientos.

Muchos hablan de cristianismo, pero lo viven muy poco.

El cristiano verdadero, genuino, es aquel que primero recibió a Cristo en su corazón y posteriormente guarda sus mandamientos.

Podemos evaluar el calibre espiritual de la gente por lo que viven de acuerdo al sentir de la palabra de Dios, en las cosas espirituales, lo importante es vivir y practicar todo lo que el Señor ha dicho en su palabra.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Marzo 15 - Devocional: Tiempos Difíciles

0 comentarios

“Tenme compasión, Señor, que estoy angustiado; el dolor está acabando con mis ojos, con mi alma, ¡con mi cuerpo! La vida se me va en angustias, y los años en lamentos; la tristeza está acabando con mis fuerzas, y mis huesos se van debilitando”. Salmo 31:9, 10 NVI

Cuando hablamos de poner nuestra esperanza en Dios, tenemos que estar claros que lo que esto significa es que todo aspecto de nuestra vida debe ser entregado a Dios para que él se encargue de manejarlo.

Cuando acudimos a él debemos incluir todas nuestras necesidades por triviales o pequeñas que parezcan.

No debemos dejar de mencionar todos y cada uno de los aspectos de nuestro vivir que están representando una fuente de angustia y malestar.

Si nos reservamos cualquier aspecto y no lo presentamos a Dios, estamos diciendo…
- Señor, no te necesito.

La verdad es que Dios está interesado en absolutamente todos los detalles de nuestra existencia y por lo tanto debemos rendir a él cada aspecto de nuestro ser.

Él sabrá darnos la respuesta adecuada, pequeña o grande y la angustia desaparecerá de nuestro pensamiento.

Amén.

Marzo 14 - Devocional: Vivencias

0 comentarios

“porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”. 1 Timoteo 6:10.

La propuesta de nuestra sociedad está basada en que valemos, como personas, por las posesiones y dinero que tengamos acumulados.

Esta loca carrera en busca de la “tranquilidad económica” ha llevado a muchos a la misma muerte.

Por supuesto, no tiene nada de malo estudiar y trabajar para tener un mejor trabajo, ganar un ascenso o tener un negocio exitoso.

El problema radica en amar al dinero.

Cuando alguien empieza a amar al dinero, es capaz de hacer cualquier cosa para conseguirlo.

La codicia económica ha llevado a muchos a cometer hechos atroces que no vale la pena mencionar.

La Biblia es clara en cuanto al dinero.

Ella no promueve la pobreza para ser un buen cristiano, pero advierte del peligro que viene con la riqueza.

Cuando alguien tiene recursos económicos puede hacer lo que le plazca, pues el dinero compra todo.

Esto hace que la gente se sienta como si fuera “Dios”, capaz de hacerlo todo.

Muchas personas han llegado a la “cumbre”, según los parámetros de la sociedad, a nivel económico y son personas infelices y frustradas.

Como cristianos no podemos permitir que el dinero maneje nuestra vida.

Dios ha diseñado la bendición económica como un medio, para que el creyente en Cristo pueda honrar y glorificar al Señor.

Cualquier cosa que no glorifique a Dios, siempre comienza a pervertirse y nos quita la bendición del cielo.

¡Ten cuidado con amar al dinero!

Amén.

Dios Te Bendiga.

Marzo 14 - Devocional: Tiempos Difíciles

0 comentarios

“Tenme compasión, Señor, que estoy angustiado; el dolor está acabando con mis ojos, con mi alma, ¡con mi cuerpo! La vida se me va en angustias, y los años en lamentos; la tristeza está acabando con mis fuerzas, y mis huesos se van debilitando”. Salmo 31:9, 10 NVI

Muchas veces las situaciones que tenemos que enfrentar y los problemas que nos aquejan parecen durar una eternidad.

No vemos fin a nuestras preocupaciones.

Nuestros problemas parecen no tener solución y las fuerzas nos abandonan.

Esto es algo que nos agota y nos hace perder toda esperanza.

Comenzamos a somatizar todas estas angustias y nuestro cuerpo comienza a sufrir las consecuencias de un prolongado stress.

Cuando acudimos a Dios para plantear nuestra situación podemos ser muy específicos en cuanto a que es lo que nos está aquejando.

Nuestro Padre ya lo sabe.

Él quiere escuchar de nuestros labios que nosotros entendemos que él es el único que puede resolver nuestra situación.

Él quiere ver como nosotros ponemos nuestra esperanza en él.

Entrega todo tu ser a Dios y permítele que sea él quien se encargue de todo.

Ya verás como todo se soluciona.

Amén.

Marzo 13 - Devocional: Vivencias

0 comentarios

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. Hebreos 10:24, 25.

Cuando miramos la palabra de Dios desde el primer libro, Génesis, nos encontraremos con un Dios que anhela tener una relación personal y general con el ser humano.

Primeramente creó al hombre, Adán para mostrarnos la importancia de tener un encuentro personal con el Señor.

Posteriormente creó a Eva para enseñarnos a tener una relación plural con él.

Esto nos enseña que Dios es un Dios individual y grupal.

Es por eso que él creó la iglesia de Cristo, compuesta por todos aquellos que una vez y para siempre le han entregado sus vidas a Cristo y lo han reconocido como su Salvador y Señor.

En casi todo lugar existe una iglesia local cristiana bíblica donde podemos congregarnos.

El avance del evangelio en todo el mundo ha permitido la fundación de miles y miles de iglesias en casi todos los continentes.

Dios ha permitido todo esto, para que sus hijos tengan un lugar seguro donde recibir alimento espiritual y encontrarse con otros que practican la misma fe cristiana.

En el reino espiritual no existen los “llaneros solitarios”.

Ellos son los que viven una vida cristiana individual, pero no grupal, afirmados en una iglesia específica.

Vivir aislados como cristianos es síntoma de decadencia espiritual, ya que el mandato bíblico es congregarse para que no nos contagiemos de la enfermedad espiritual de “dejar de congregarse”.

Existen cristianos que no se congregan regularmente o faltan repetidamente a los servicios de la iglesia argumentando que han tendido inconvenientes, visitas inesperadas, etc.

Debes saber que el enemigo no le gusta que tú te congregues y participes de las actividades de la iglesia, pues él sabe que si tú asiste recibirás la bendición de Dios.

Es por eso que el enemigo te pone una y otra vez trabas disfrazadas de problemas de último momento o visitas inesperadas.

Debes tomar la determinación de alistarte temprano para ir a la casa del Señor y cuando llegue la hora de salir, si algo sucede o alguien viene, no suspenderás tu ida a la reunión.

Si aprendes a vencer estos obstáculos u otros, el enemigo no te molestará más.

Pon tus prioridades en orden y de esa manera ordenarás tus prioridades.

Amén.

Dios Te Bendiga.

Windows Live Messenger