“Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado”. Salmo 33:20, 21.
La Biblia nos enseña que los tiempos que vivimos son tiempos peligrosos, donde la maldad abunda y estamos rodeados de peligros inminentes.
Las noticias nos informan a diario sobre catástrofes, accidentes que nos hacen erizar la piel y llenarnos de temor.
La Biblia en este día nos dice que como cristianos no estamos solos en la vida diaria.
Ella nos enseña que tenemos la presencia de Dios, que nos guarda en nuestro salir y en nuestro entrar.
La presencia de Dios es nuestro escudo poderoso para guardarnos de cualquier calamidad.
Todos los días presenciamos o escuchamos de accidentes automovilísticos, personas que mueren en un asalto, por darse un mal golpe o por tantas otras situaciones.
La única manera de frenar el temor de los peligros invisibles, pero reales, es confiar en el Señor como nuestro escudo protector.
El escudo era para el soldado, un medio de protección de las flechas de fuego y la espada de sus enemigos.
Para el soldado de la fe es lo mismo.
Sin el escudo, que es el Señor, no se puede sobrevivir.
Aunque tú y yo no nos demos cuenta, de cuántos peligros ya nos ha guardado el Señor, y además, de cuántos más nos guardará.
¡No hay mejor escudo que nuestro Dios!
Amén.
Dios Te Bendiga.
Nuestra alma espera a Jehová… ©
Etiquetas: Palabra de DiosHijitos, vosotros sois de Dios… ©
Etiquetas: Palabra de Dios“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”. 1 Juan 4:4.
La Biblia enseña que los principios de vida de este mundo (o de esta sociedad) son contrarios a los principios de Dios.
Como cristianos, no podemos vivir fuera del mundo pero si podemos vivir sin contaminarnos con las cosas de este mundo.
La única manera de vencer a las propuestas de este mundo es teniendo en nosotros a Cristo.
Con él de nuestro lado y la ayuda de su Santo Espíritu, podemos vivir agradando a Dios.
Muchos creen que para ser cristianos fieles deben vivir encerrados en un monasterio o algún lugar semejante.
La única manera de vencer el pecado, del sistema de este mundo, es siendo fieles a Dios en medio de la sociedad corrupta donde vivimos.
Si nos encerramos “para no contaminarnos” no cumpliremos nuestra función de ser la sal y luz del mundo.
Si en ti vive Cristo, podrás vivir santamente sin ser contaminado.
Los cristianos no somos participantes del sistema corrupto de este mundo, pero podemos vivir en este mundo siendo fieles a Dios si reconocemos sobre nuestras vidas a Cristo.
Amén.
Dios Te Bendiga.
Confesaos vuestras ofensas unos a otros… ©
Etiquetas: Palabra de Dios“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”. Santiago 5:16.
Es interesante observar, durante el ministerio del Señor Jesucristo aquí en la tierra, que sus discípulos no le pidieron como hacer para sanar enfermos, echar fuera demonios u otras cosas.
Ellos sólo le pidieron que les enseñara a orar.
Para saber cómo orar debemos aprender cómo orar.
Es por eso que el pasaje de este día nos dice que la oración eficaz del justo puede mucho.
No es sólo la oración lo que puede mucho, sino la oración eficiente o eficaz.
Muchas veces nuestras oraciones son infructuosas, debido a que no trazamos una estrategia espiritual para saber cómo orar eficazmente.
Cuando alguien tiene una entrevista con una personalidad importante, se prepara de antemano para saber como hablar con ella.
Si eso lo hacemos con alguien terrenal.
¿Cuánto más necesitamos hacerlo con nuestro Señor?
La manera de vencer tu actual aburrimiento en la oración es aprender a saber como orar.
Quizás en tu oración te hayas olvidado de alabar a Dios, de esperar que él te hable o alguna otra cosa.
Debemos reconocer que la mayoría de nuestras oraciones son solamente “dame y dame”.
Por cierto eso es importante, pero es sólo un ingrediente de la oración eficaz.
Dispongámonos a partir de este día a trabajar en nuestra vida de oración, para que el tiempo invertido en ella sea realmente eficaz.
Amén.
Dios Te Bendiga.
Y no sólo esto, sino que también… ©
Etiquetas: Palabra de Dios“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia”. Romanos 5:3.
No creo que exista una sola persona viviendo en este mundo a la que le agrade atravesar tiempos de problemas, aflicción y tribulación.
Todos quisiéramos hacer hasta lo imposible para evitar esos difíciles e interminables tiempos.
¿No es verdad?
Nuestro Señor Jesucristo nos advirtió que vivir en este mundo no es precisamente “un lecho de rosas”, pues él dijo que en el mundo tendríamos aflicción pero que confiáramos en él.
Si no podemos evitar los problemas y las tribulaciones, será necesario entonces enfrentarlos y atravesarlos victoriosos.
La manera de hacerlo es como lo enseña este pasaje, dejando que el Espíritu Santo, en esos tiempos, forme en nosotros el fruto de la paciencia para reemplazar nuestra impaciencia.
Como cristianos debemos creer que aún los tiempos de tribulación están supervisados por el Señor y que él utilizará esa etapa de la vida para obrar provechosamente en nuestras vidas.
Si en este tiempo de tribulación que estás atravesando te sientes impaciente permite al Espíritu Santo que produzca en tu vida paciencia.
Amén.
Dios Te Bendiga.
Y ante todo, tened entre vosotros… ©
Etiquetas: Palabra de Dios“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”. 1 Pedro 4:8.
En la amistad existe un código “sagrado” para mantenerla unida.
Ayudar al otro a cualquier precio aún mintiendo y encubriendo, si fuera necesario, pues es más importante la amistad que todo lo demás.
Muchas veces con tal de defender a un amigo (pudiera ser un familiar o un hermano de la iglesia), somos capaces de tapar y encubrir lo deshonroso que ha hecho a los ojos de Dios.
En la hermandad cristiana no puede suceder tal cosa, pues en el reino de Dios “el fin no justifica los medios”.
Bíblicamente hablando, yo no puedo mantener una relación basado y sostenido por el engaño y la mentira, pues eso desagrada al Señor.
Por eso el pasaje de este día dice que tengamos entre nosotros (pueden ser los amigos, familiares o los hermanos de la congregación donde asistimos) un amor ferviente.
Luego agrega que para mantener el equilibrio y la perspectiva de fidelidad de Dios… el amor cubrirá.
Observa que no dice… el amor encubrirá.
El que encubre el pecado de otro está participando de lo mismo.
Aún las leyes humanas condenan con prisión a los encubridores.
El sentir de Dios es cubrir a nuestros hermanos con amor.
Aquí está hablando de la preeminencia del amor sobre el pecado.
Esto no significa cerrar los ojos ante los pecados ajenos, sino amar prácticamente a aquellos que están en el error diciéndoles que pueden salir de semejante esclavitud espiritual si se arrepienten y vuelven al Señor.
Ser un “guarda” o atalaya de nuestros hermanos es una responsabilidad que el Señor nos ha dado.
De esa manera el amor opera cubriendo la multitud de pecados.
Por eso, cubrir es mucho mejor que encubrir.
¿No te parece?
Amén.
Dios Te Bendiga.
Diseño e iconos por N.Design Studio | A Blogger por Blog and Web