Proverbios 1:23 NVI

16 enero 2016

“Respondan a mis reprensiones, y yo les abriré mi corazón; les daré a conocer mis pensamientos”. Proverbios 1:23 NVI

Para los hijos de Dios el proceso de reprensión es necesario porque forma parte del proceso de aprendizaje.

Nadie nace sabiéndolo todo.

Hay mucho que aprender y parte de lo que se aprende tiene que ver con decisiones que tomamos que no son las más convenientes para nosotros y que las hemos tomado al margen de los principios que Dios ha preparado para nuestra vida.

Estas grandes equivocaciones necesitan ser colocadas sobre la mesa para ser analizadas y corregidas según la dirección que señale la buena voluntad de Dios.

El ser humano es desobediente por naturaleza y esto hace que muchas veces nos rebelemos en contra de la voluntad divina para tratar de imponer nuestros criterios y pareceres.

Es aquí donde la reprensión pasa a jugar un importantísimo papel en la crianza del hijo de Dios.

La disciplina es necesaria y no se sabe de ningún proceso de aprendizaje que haya tenido buenos resultados sin haber hecho uso de ella.

La reprensión nos hará más sabios, siempre y cuando la aceptemos con agrado y entendamos que ella tiene un importante propósito para nosotros.

Sin ella nunca podremos avanzar hacia la madurez espiritual.

Por medio de ella podremos beber de las aguas de la fuente de la sabiduría para fortalecer nuestra relación con Dios y entender mejor sus propósitos.

¿Te encuentras en este momento bajo la reprensión del Padre celestial?

Saca todo el provecho que puedas de esa situación.

A medida que vayas comprendiendo cómo funciona la disciplina en tu proceso de crecimiento y la aceptes de corazón, ella será cada vez menos necesaria para alcanzar el progreso espiritual.


Amén.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

Copyright © 2000-2016 d.C. Iglesia Cristiana El Remanente